Como todos hemos escuchado el Gobierno ha ampliado en dos años el plazo de las Cuentas ahorro-vivienda. Anteriormente el plazo para adquirir una vivienda eran cuatro años y a partir de ahora, serán seis. Para quien no lo sepa, una Cuenta ahorro-vivienda es una cuenta de ahorro especial cuya finalidad es la futura adquisición de vivienda. Su característica más importante es que se pueden deducir fiscalmente las cantidades aportadas a la misma con la condición de que se destinen efectivamente esas cantidades a la adquisición de primera vivienda habitual. Una vez transcurrido este plazo, los contribuyentes tendrán que devolver a Hacienda las deducciones de las que se han beneficiado si no se han comprado una vivienda
Sin embargo, no todo son buenas noticias. A pesar de que la ampliación de las Cuentas de ahorro-vivienda nos permitirá tener más margen para la compra de nuestra vivienda, también tiene desventajas e incluso inconvenientes.
Por una parte, sólo se mantendrá el derecho a deducción en el IRPF durante los primeros cuatro años. Por lo cual, aumenta el plazo pero no la rentabilidad.
Por otra parte, esta medida está llena de contradicciones. Aunque el Gobierno ha reiterado que se trata de un cambio motivado por la “coyuntura actual”, en la que es complicado tanto adquirir una vivienda como conseguir un crédito hipotecario parece que olvidó, en un primer momento, que con esta medida contribuye a reducir la venta de inmuebles en un momento en el que lo que más se necesita es la venta de viviendas. Finalmente, el Ministro de Economía, Pedro Solbes ha reconocido en una intervención en la sesión de control en el Congreso de los Diputados, estas contradicciones.
En conclusión, de este modo se verían reducidas tanto la compra-venta de viviendas como la solicitud y concesión de hipotecas que son tan necesarias. Sin embargo, facilitará las cosas a las personas que les es complicado tanto, adquirir una vivienda, como conseguir un crédito hipotecario.
Todo en la vida tiene ventajas e inconvenientes, sólo que en este caso se entra en un círculo vicioso difícil de salir. Juzguen ustedes mismos.