Pese a que la mitad de los españoles no ahorra, hay otro sector de la población que sí lo hace y que es de vital importancia para el mercado bancario. El capital de estas familias logra mantener los niveles de liquidez y, aunque el objetivo es captar más clientes, la banca sabe que se trata de personas que tiene que fidelizar.
El Banco de España reveló que la mitad de los ahorros de las familias se encuentran en cuentas bancarias o en lo que también se conocen como libretas de ahorro, pero que tienen baja o nula remuneración.
Para el mercado se trata de familias con alto potencial y que a la vez constituyen un ejemplo para el resto de los ahorradores. Por ejemplo, una persona que obtenga un interés de 6% TAE por su dinero, podrá obtener más ganancias que aquella que mantiene su dinero ocioso. Los bancos sólo tienen que demostrárselo a sus potenciales clientes sacando los cálculos. Los números nunca mienten.
Según el grupo ING, el dinero sin rentabilidad acumulado en las cuentas de ahorro en España es cerca de 275.000 millones de euros. Un gran potencial a explotar. La mitad genera ganancias en cuentas bancarias con rentabilidad. El resto es un mundo aún por explorar.
Esta realidad podría traducirse de dos maneras:
1) Que los ahorradores sienten temor en exponer su dinero a planes de ahorro por la inestabilidad que actualmente vive el mercado financiero.
2) Que los bancos deben reforzar más sus estrategias de mercado porque no están llegando con acierto al público más conservador.
Los premios, los obsequios, las promociones… todo lo que las entidades hacen para captar más clientes en sus cuentas bancarias, tiene que orientarse a las familias conservadoras y temerosas. De poco le sirve a un ahorrador temeroso llevarse a su casa un ordenador portátil si no confía plenamente en el producto que esta contratando, o si a los tres meses retirará su dinero para colocarlo nuevamente en cuentas ociosas.