Como dijimos en el primer post de ¿En qué me beneficia abrir una cuenta nómina? (Parte I), estos productos tienen una serie de ventajas que han ido mejorando a medida de que la competencia se ha hecho más fuerte.
Lo importante de todo siempre es analizar bien las ofertas y no dejarnos cautivar por los obsequios que algunas entidades ofrecen para “enganchar” a los nuevos clientes.
Uno de los elementos que hay que tomar en consideración es que la gran mayoría no tiene comisiones. Ese podría ser un buen punto de partido al momento de estudiar la contratación de una cuenta nómina.
Algunos bancos mantienen la costumbre de cobrar por gastos y servicios que, aunque se trate de un cobro minúsculo, a final de año se convierte en una suma a considerar. Este dinero se lo puede ahorrar perfectamente si tiene presente que existen cuentas nóminas que no cobran por estos servicios.
En los últimos años ha surgido la “moda” de devolver todos los meses un porcentaje de los recibos domiciliados. Puede ser un 2% como lo hace la Cuenta Nómina ING Direct.
La gran mayoría no ofrece rentabilidad, pero sí otras ventajas que pueden equivaler a una remuneración como si fuese un tipo de interés. La Cuenta Personal Uno-e devuelve el 20% de la primera nómina domiciliada. Además tiene otras ventajas como las que hemos mencionado anteriormente.
Tarjetas de crédito y de débito gratis. Ese es otro punto a considerar. La mayoría las ofrece. Si se las cobran en otro lado piénselo bien, a lo mejor no le conviene del todo aceptar esa oferta.
¿Convencido? Pues no lo piense más y comience a buscar la cuenta nómina que más de adapte a sus criterios y necesidades.