¿Comprar o vender acciones? Ese es el dilema al que se enfrentar muchos inversores que no cuentan con el capital suficiente para continuar con sus negocios en los mercados bursátiles.
Por esta razón, Self Bank ha mantenido un servicio que ha tenido mucho éxito entre sus clientes. Se trata de Crediventa, un mecanismo que permite a los inversores pedir prestadas acciones para continuar con sus inversiones.
Esta modalidad se enmarca dentro de lo que Self Bank ha promocionado como sus principales “ganchos” comerciales: la Cuenta Quintuplica y la Cuenta Tentuplica, que han logrado tener una gran aceptación en el mercado de los pequeños negociantes de la bolsa.
Ambos productos permiten a los clientes que no tengan mucho dinero para invertir, poder comprar acciones a un precio competitivo para pagarlas una vez que haya logrando rentabilizarlas en el mercado de valores.
En el caso de la Cuenta Tentuplica, por ejemplo, si el cliente sólo tiene 1.000 euros para invertir, Self Bank le presta 9.000 euros para que sean vendidas, sin necesidad de someterse a rigurosos papeleos y sin pagar intereses.
La entidad también ha innovado con el llamado “alquiler de acciones” que permite a los titulares de sus productos poner en alquiler las activos que no tenga en uso y así obtener un capital extra mientras otra persona le saca provecho en el mercado.
Son modalidades que están al alcance de los pequeños inversores, aunque la entidad aclara que estas operaciones deben ser manejadas con rigurosidad y recomienda siempre conocer a fondo el funcionamiento de estos mercados antes de invertir, porque podría tener riesgos.