La caída de los tipos de interés y la necesidad de tener el dinero siempre disponible, ha hecho que las familias en España opten nuevamente por las cuentas a la vista para guardar su capital.
Las cuentas a la vista son aquellas que no ofrecen ningún tipo de remuneración, como es el caso de las cuentas corrientes, y que permiten liquidez inmediata y constante del dinero sin ninguna limitación y sin pagar penalizaciones.
El último informe divulgado por el Banco de España revela que en el mes de mayo estas cuentas bancarias tuvieron un saldo vivo de más de 12.400 millones de euros, mientras que los depósitos sufrieron una reducción de 3.000 millones de euros.
Pero no es primera vez que esto sucede. Desde siempre los españoles han tenido una fuerte inclinación por depositar su dinero en cuentas que no ofrecen intereses, pese a que en los años 2007 y 2008 la rentabilidad de los depósitos llegó a niveles históricos.
Esta tendencia actual también viene acompañada a la preferencia que están teniendo las familias por las cuentas bancarias, por encima de los depósitos. Esto se debe a que las cuentas remuneradas ya tienen una rentabilidad casi al mismo nivel que los depósitos y, además, tienen la ventaja de que el cliente puede disponer de su dinero cuando lo desee.