La crisis ha golpeado con mucha fuera a toda España, en especial, a los inmigrantes de baja cualificación que, por ende, reciben menos ingresos.
La encuesta anual de la Consejería de Inmigración de Madrid revela que el paro y la reducción de ingresos han sido los principales males de la inmigración en esta crisis económica.
Esto, sin duda, ha afectado a las entidades bancarias que han visto mermar el ahorro de los inmigrantes.
El uso de las cuentas bancarias por parte de los inmigrantes ha descendido del 83,6% al 74,5%. En este grupo se incluyen las cuentas de ahorro y las cuentas nómina, principales fuentes de pasivo de las entidades financieras.
¡Ni decir de los depósitos! Más del 41% ha tenido que utilizar sus ahorros para poder sacar adelante sus negocios mientras que apenas un 13% se han beneficiado de préstamos.
El uso de las tarjetas de crédito también se ha visto perjudicado. Esta cifra ha descendido desde 74,4% hasta 67,9%.
Esto se debe, en parte, a que las entidades bancarias han suspendido algunos servicios destinados exclusivamente a los inmigrantes, los cuales facilitaban de alguna manera sus finanzas.