Las crisis económicas siempre tienen una implicación directa en el consumo. Mientras más profunda sea la recesión, las personas se abstendrán más de gastar pensando un poco más en el ahorro.
Esta es la decisión que han tomado el 60,7% de los hogares españoles que en 2009 redujo sus gastos debido a la incertidumbre derivada de los altos índices de desempleo y la restricciones por parte de los bancos en el otorgamiento de créditos.
El último Índice de Opinión Pública elaborado por Simple Lógica Investigación revela que, pese a esta situación, el 39% de los hogares lograron sobreponerse y pudieron ajustar sus cuentas familiares.
El estudio detalla que la reducción de gastos no sólo la tuvieron aquellas familias con bajos ingresos. El 61% de los hogares con salarios por encima de 2.500 euros también ha reducido sus gastos.
Esta situación, sin duda, ha afectado considerablemente al nivel de ahorro de las familias, que este año podría tener una leve mejoría considerando que más familias han apostado por no seguir recortando los gastos y darle más prioridad al ahorro y al consumo.