La banca española se despedirá de 5.000 sucursales este año, es decir, que prescindirá del 11% del parque actual de oficinas.
Estas son las previsiones que ha divulgado esta semana la consultora Cognodata que destacó que estas oficinas generan un margen de ganancia actual de casi 6.000 millones de euros.
Esto, sin duda, es una mala noticia para los empleados bancarios que en los últimos años han vivido una gran incertidumbre ante la decisión de las entidades de cerrar poco más de 2.000 oficinas (un 5%) en 2009, uno de los peores años de la crisis.
Los bancos y cajas de ahorro suman un aproximado de 44.000 oficinas en toda España. La consultora estima que aquellas entidades que gestiones bien el proceso de cierre podrán retener hasta el 90% del negocio actual, en cambio aquellas que no lo hagan solo podrán conservar el 50%.
Cognodata vaticina que para una entidad que cierre 100 oficinas, la diferencia entre realizar adecuadamente el proceso de cierre y no hacerlo se traducirá en una pérdida de ingresos de entre 45 y 50 millones de euros.